2Corintios 1:3 ¡Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo!
4 Él nos consuela en toda tribulación hasta el punto de que, mediante esa consolación con la que a nosotros mismos nos consuela Dios, podamos consolar a los que están en toda clase de tribulación.
5 Porque, así como los padecimientos de Cristo rebosan en nosotros, así también, mediante Cristo, rebosa nuestra consolación.
6 Y si pasamos tribulación, es por vuestro consuelo y salvación; si recibimos consuelo, es para vuestra consolación, la cual actúa eficazmente al hacernos soportar los mismos sufrimientos que padecemos nosotros.
7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros está sólidamente fundada, pues sabemos que de la misma manera que tenéis parte en los padecimientos, así la tenéis también en el consuelo.
8 Porque no queremos que ignoréis, hermanos, la tribulación que nos sobrevino en Asia: tan pesadamente y por encima de nuestras fuerzas nos abrumó, que llegamos a perder toda esperanza de vivir.
9 Sin embargo, hemos tenido dentro de nosotros mismos la sentencia de muerte, para que no estemos confiados en nosotros mismos, sino en el Dios que resucita a los muertos.
10 El nos libró de una muerte tan segura y nos librará. En él hemos puesto nuestra esperanza y nos librará todavía.
11 Ayudadnos vosotros también con la oración a favor nuestro, de suerte que el don concedido a nosotros en atención a muchas personas, sea agradecido por muchas en nombre nuestro.
12 Porque ésta es nuestra gloria: el testimonio de nuestra conciencia de que hemos procedido en el mundo, y especialmente con vosotros, con la santidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal sino en gracia de Dios.
13 Porque no os escribimos sino lo que leéis o incluso comprendéis, y espero que lo comprenderéis plenamente,
14 lo mismo que comprendisteis, en parte, que somos vuestro orgullo, como vosotros sois también el nuestro en el día del Señor Jesús.
15 Y con esta confianza quería ir primeramente a vosotros, para que tuvierais una segunda gracia
16 y pasar por vosotros a Macedonia, y de Macedonia regresar de nuevo a vosotros, para ser encaminado por vosotros a Judea.
17 Al pretender, pues, esto, ¿procedí con ligereza? ¿O mis proyectos son puramente humanos, de suerte que en mí haya el «sí, sí» y el «no, no»?
18 Pero -Dios es fiel- nuestra palabra dirigida a vosotros no es «sí y no».
19 Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, proclamado entre vosotros por nosotros, por mí, por Silvano y por Timoteo, no fue «si y no», sino que en él se realizó el «sí».
20 Pues todas las promesas de Dios, en él se hicieron «sí». Por eso también, cuando damos gloria a Dios, decimos por medio de él nuestro «amén».
21 Y es Dios quien a nosotros, junto con vosotros, nos asegura en Cristo y nos ungió
22 y también nos marcó con su sello y puso en nuestros corazones la fianza del Espíritu.
23 Y yo pongo a Dios por testigo -por mi vida- de que precisamente en consideración a vosotros no he ido todavía a Corinto.
24 No es que intentemos dominar con imperio en vuestra fe, sino que colaboramos con vuestra alegría, pues estáis cimentados en la fe.
Estimados hermanos en la fe de Cristo a través de este blog:
Hoy voy hacer uso de este medio para haceros llegar la situación, por momentos angustiosa, que nos toca vivir. Juzgar vosotros si es falta de fe.
Ruego os acordéis de nosotros en vuestras oraciones ante Dios Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo para que nos fortalezca y consuele en los momentos que nos toca vivir. Son muy, muy difíciles, como dice un dicho: las desgracias nunca vienen solas. Ya que añadido al periplo de la caja de cambios del furgón, ahora se añade mucha más presión a nuestra vida.
El motivo es que he recibido una Notificación de Desahucio del piso en el que residimos y embargo de todas las propiedades a mi nombre para hacer frente al pago que me exige el Juzgado.
¿Cómo he llegado a esta situación? Pues no es tan simple como parece. Explico por qué:
Todo comenzó cuando vivíamos de alquiler en una casita de Ourense, de dos habitaciones, baño salita y cocina. En la planta baja la usábamos como almacén para nuestro negocio. Gracias a Dios, después de los abortos de mi esposa y de un extrauterino, nos regaló dos preciosos hijos, niño y niña. Aquella casita se nos quedaba pequeña a todas luces. Era el año 2002. En la ciudad de Ourense era impensable poder acceder a un piso en propiedad, al menos en nuestras condiciones económicas. Como tenía a mis padres, ya mayores, en Maceda miramos pisos en esta localidad, y encontramos uno. Hablamos con el promotor que residía en Madrid. El piso de 120 metros cuadrados costaba 63.106,27€. Valoramos las posibilidades de financiarlo, y el promotor nos ofrecía toda suerte de fórmulas, mientras la edificación no recibiera la licencia de ocupación. (A todo esto carecía, y carece en la actualidad 2026, de licencia de primera ocupación)
El promotor decía que era cuestión de arreglar unos papeles para que el ayuntamiento de Maceda concediera la licencia de ocupación, y una vez obtenida se realizaría la escritura pública de compraventa. Confié en él porque una amiga de mi hermano había comprado anterior a mí, un piso, vivía en él y que se subsanaría lo que faltaba: legalizar ascensor, dar de alta la calefacción etc. El promotor por su amigo director del Banco Pastor de Maceda apremiaba para la compra y me dijo que para firmar el contrato de compraventa privado o contrato de arras debía entregarle la cantidad de 6.010,12€ en su almacén en la Avenida de Palomeras de Madrid. Aproveché el viaje para llevar mercancía a un cliente, y en mi poder esa cantidad de dinero.
El 29 de mayo de 2002, entregué el importe relatado y firmamos el acuerdo de compraventa privado, o contrato de arras. Me dijo que ya podía instalarme con mi familia en el piso, y que debía ingresarle en un número de cuenta otros 6.010,27€ en dos plazos. Esos pagos se realizaron: el primero el día 20/08/2002 por un importe de 3.005,135€y el segundo pago el día 08/11/2002 por el mismo importe de 3.005,135€.
Fue pasando el tiempo, y la licencia de primera ocupación no aparecía por ningún lado.
El día 7/06/2005 a las 13;27 recibo en mi fax una comunicación de parte del promotor citándome para el día 17/06/2005 para firmar la escritura pública con los siguientes datos:
Escritura pública 48.080,97€
IVA 7% 3.365,06€
Pendiente efectivo 3.005.03€
Gastos varios finca 379.45€
El Importe de la escritura con talón conformado, IVA efectivo o en talón, resto pendiente en efectivo.
Fui al ayuntamiento a interesarme por la Licencia de primera ocupación y el promotor no había solucionado el asunto, y me decía el arquitecto que no podrían concedérsela porque el edificio construido se hallaba FUERA DE ORDENACIÓN. Con el certificado del ayuntamiento le solicité la devolución de lo pagado.
Aquí comenzó mi peor pesadilla, ya que al requerirle la devolución del importe entregado, 12.020,54€ se negó a hacerlo, amenazándome con ir a los tribunales, a los que me llevó y pagué la novatada.
En el Registro de la Propiedad solicité una Nota Simple, para con ella y le resto de la documentación presentarla en el Banco donde tengo la cuenta y examinaran para una hipoteca. Como respuesta me dijeron qué: al hallarse el piso Sin Licencia de Ocupación y estar el edificio Fuera de Ordenación para concederme la hipoteca tendría que ser avalada con la casa de mis padres. Dije que jamás, y si el piso no es aval suficiente no se compra. Estaba enojado por el engaño, y la tristeza comenzó a consumirme. No podéis imaginaros hasta cuánto puede mermar a una persona, ya que bloquea mentalmente.
Recibí una notificación del juzgado en el año 2009, y el caso se demoró 8 largos años.
Me enteré que mientras tres de los que habían comprado en el mismo edificio, fueron víctimas del mismo engaño y al solicitarle la documentación al promotor, se la entregaron borrando donde figuraba EDIFICIO FUERA DE ORDENACIÓN y el director de la Oficina del Banco Pastor de Maceda, amigo del promotor se encargó de concederles las hipotecas ¿Eso creo es un delito? Y no pasó nada con el promotor ni con el director.
(Me pregunto aun hoy, como el juez no ha reconocido que hiciera el pago en metálico de la escritura privada y de las dos transferencias bancarias realizadas a la cuenta del promotor en el Banco Pastor de Maceda. Ni el abogado sabe explicarlo ni nunca lo entenderé.)
Resultado perdí ese juicio y recurrí en Casación, porque me pedían el pago de 64.452,67€ ya que no descontaban los 12.020,54€ que había pagado al promotor. Como económicamente no podía asumir el pago de abogado y procurador, presenté una solicitud de Justicia Gratuita al Colegio de Abogados de Ourense. Me la concedieron en el 2021 y se presentó el Recurso de Casación para que reconocieran ese importe pagado.
El fallo del mismo es demoledor. Desahucio del piso, pago de los 64.452,67€ más otros 20.000€ de intereses y otros gastos; a esto hay que añadir el pago de costas otros 20.000€. Y contra esta resolución ya no cabe recurso. Además el embargo de todos los vienen a mi nombre para hacer frente al pago de lo que exigen.
No sé si entre los que leáis esta publicación podéis identificaros o habéis pasado una situación así. La cabeza a veces parece que me va a estallar. Sólo Dios sabe las lágrimas que estamos derramando. Sé que esta situación tiene un propósito para nuestro bien, para soltar apegos, cargas innecesarias y confiar mucho más en el Señor pues tiene el control absoluto de lo que acontece. Por muy difícil y complicada que sea nuestra situación Dios es fiel siempre con sus hijos, y en Su Providencia actuará.
He entregado al pastor de la Iglesia Unida de Ourense una copia de la Notificación del Juzgado, ya que en Vigo hay una hermana en la fe que es abogado, para saber cómo proceder. Por lo pronto he solicitado de nuevo la Justicia Gratuita y junto a ella la Suspensión de la ejecución de la sentencia. De 15 a 30 días para ser aprobada o no.
Solo un milagro puede salvarnos de esta situación. Y Dios es Dios de milagros.
Había pensado crear una campaña de Crowdffundig entre todos los que visitáis este blog. De media cada semana hay 300 visitas. Pero me doy cuenta que entonces estaría actuando como Abram, cuando pensó que necesitaba ayudar a Dios para tener descendencia. Y si es el propósito y voluntad de Dios perder TODO, prefiero actuar como Job cuando fue sometido a prueba: Job 1:20 Entonces Job se levantó, rasgó sus vestiduras y se rasuró la cabeza. Luego, se echó en tierra, se postró 21 y dijo: Desnudo salí del seno de mi madre y desnudo allá volveré. Yahvéh me lo dio, Yahvéh me lo quitó. ¡Bendito sea el nombre de Yahvéh!
Job no ocultó el pesar que lo abrumaba. La demostración de sus sentimientos no significó que había perdido su fe en Dios. Más bien, mostró que era humano y que amaba a su familia. Dios creó nuestras emociones, y no es pecado o inapropiado expresarlas como lo hizo Job. Cuando hemos experimentado una gran pérdida, una desilusión o angustia, debemos admitir nuestros sentimientos ante los demás, y dejar salir la aflicción.
En la primera prueba de Satanás, Job perdió sus posesiones y a su familia, pero reaccionó correctamente hacia Dios al reconocer su soberana autoridad sobre todo lo que Él le había dado. Satanás perdió el primer asalto. Job pasó la prueba y demostró que la gente puede amar a Dios por lo que Él es, no por lo que nos proporciona.
Muchos piensan que cuando Dios nos consuela, nuestras aflicciones desaparecen; si así fuera siempre, mucha gente buscaría a Dios sólo para ser librada de las privaciones y no buscaría mostrar su amor por El. Debemos entender que consolar puede también significar recibir fortaleza, ánimo y esperanza para hacer frente a las aflicciones. Cuanto más sufrimos, más somos consolados por Dios.
Que Dios os bendiga.