Una sociedad que llama a lo malo bueno y a lo bueno malo, que ha dado la espalda a Dios y a sus ordenanzas, no es de extrañar que a los seguidores de Jesucristo nos persiga la aflicción. Por la gracia de Dios con una limpia conciencia no te rendirás a las asechanzas, astucias, estratagemas y artimañas de los enemigos de la cruz de Cristo. Serás escarnecido, vilipendiado, calumniado por mantenerte firme en esa conciencia que no reprocha tu actuación. La carne se volverá tu mayor enemigo, entablando una lucha en la mente muchas veces para que tires la toalla...y cuando está por llegar el final, te repite: " ves, tenia razón; solo tenías que ceder...y ahora no estarías en esta situación ". Pero, de haber cedido, habría vendido mi alma, mi conciencia y no sería lo que soy por la gracia de Dios.
Hablo de lo que muchos no entenderéis, y si estáis en situación similar o habeis pasado por ella, debéis saber que Dios es fiel, fiel hasta el final, y en Su Soberanía tiene el control absoluto de nuestras vidas, y todo lo que ocurra será según Su propósito y para nuestro bien.
He experimentado y vivido la Providencia de Dios a lo largo de mi vida y me ha tocado empezar de cero en varias ocasiones. La última en 2011. Y ahora sé que en mis fuerzas ya nada puedo hacer para cambiar la situación. Veo los rostros de aquellos que me dicen: "oramos por vosotros". Y ruego para que no falten esas oraciones intercesoras de consuelo y fortaleza.
Gracias a cada uno de aquellos hermanos en la fe de Cristo que se acuerdan por nosotros. El Señor no es deudor de nadie y Él dará su gracia para resistir la prueba.