miércoles, 12 de junio de 2013

LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO (Final)



La Segunda  Venida que insinúa 1 Tesalonicenses 4; 16: "El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios descenderá del cielo". Los muertos en Cristo resucitarán primero, y ocurrirá entonces la transformación de los creyentes vivos. Pero esto no sucederá sino hasta que haya venido la apostasía y aparezca el hombre de pecado, a quien el Señor destruirá "con el espíritu de su boca y con el resplandor de su venida".  Podemos leerlo en: 2 Tesalonicenses 2; 1-12  
  No es solamente un momento de distribuir recompensas a los fieles sino la ocasión en que todos los hombres han de rendir cuentas de sus acciones.  Veamos varios textos que nos ilustran con claridad:
2 Tesalonicenses 1; 7-10 / 1 Corintios 3; 13-15 / 1 Corintios 4; 5/ 2 Corintios 5; 10 

   Aunque a los "burladores" les parece que el Señor retarda su promesa, realmente Él está esperando que los hombres "procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3; 9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.)  Pero el día del Señor vendrá como "ladrón en la noche",  inesperadamente, y el cielo y la tierra serán quemados.  
Como libro de consolación escrito durante la persecución, Apocalipsis aporta datos importantes sobre la Segunda Venida de Cristo. Todo ojo lo verá llegar y todas las naciones de la tierra lo lamentarán  Apocalipsis 1; 7 / Mateo 24; 29-30.   En la final trompeta (Apocalipsis 11; 15-19), el reino de este mundo pasa a ser de Dios y de su Cristo, quien reinará para siempre jamás (Apocalipsis 11; 15). Apocalipsis concuerda con lo escrito por Pablo al describirse la lucha feroz entre las fuerzas del mal y del bien, guerra que causa tremenda Tribulación y termina en el castigo de los líderes del reino satánico (Apocalipsis 19; 20 /Apocalipsis 20; 10). Entonces Cristo y los justos empiezan un reino de mil años en la tierra,  (Apocalipsis20; 1-9) durante el cual Él suprime todo dominio, autoridad, y potencia enemiga (1Corintios 15; 23-28).

 En Daniel 12:4 “…Muchos correrán de aquí para allá y la ciencia se aumentará”.

El profeta Daniel refiere la cantidad de gentes que no tendrán fe en Jesús, buscando por todas partes respuestas a sus interrogantes, pero que se adapten a sus deseos. Personas de doble ánimo, inconstantes, superficiales y carentes de moral.
El impresionante avance de la ciencia no se puede poner en duda. De un día para otro hay nuevos descubrimientos que maravillan a los científicos. En los últimos 50 años ha sido impresionante el desarrollo de los descubrimientos tanto en medios de comunicación, transporte e investigación. En ninguna época de la historia se han sucedido a tal ritmo los acontecimientos.
Los médicos y psiquiatras durante los últimos años han dicho repetidas veces que el cuerpo humano no está capacitado para tal tensión, que no puede aguantar tata velocidad y presión, pero seguimos adelante al ritmo de siempre sin importar o pararnos a mirar si es conveniente o no ese ritmo de vida. No es de extrañar que el ictus se haya convertido en algunos países como un mal en ascenso. La telefonía, los celulares, los Ipods, auriculares se han convertido en una nueva fuente de problemas para la ya débil salud. Muchos de los jefes de industria cuyo trabajo ha hecho posible esta tremenda aceleración, han muerto repentinamente en sus despachos, victimas del monstruo que ellos crearon.
 En los pasajes de Ezequiel 38 y 39, el profeta es inspirado por Dios para describir unos hechos  que ocurrirán en los postreros tiempos. Se supone que estos enemigos se juntarán para invadir la tierra de Judea y Dios los derrotará. Dios no sólo se ocupa de quienes son ahora los enemigos de su Iglesia, sino ve con anticipación quienes lo serán, y les hace saber por su palabra que está contra ellos; aunque ellos se junten, los malos no quedarán sin castigo. El Señor hará que los transgresores más despreocupados y endurecidos conozcan su santo nombre, sea por su justa ira o por las riquezas de su misericordia y gracia. Las armas formadas contra Sion no prosperarán. Aunque esta profecía va a cumplirse en los últimos tiempos, es segura. El mensaje para nosotros es emocionante: con Dios de nuestro lado, se nos asegura la victoria final sobre cualquier enemigo, ya que El peleará por nosotros. La predicción de la salvación del pueblo de Dios y la ruina del enemigo, se ha cumplido: lo que expresa que el acontecimiento predicho es tan cierto como si estuviera ya consumado.

Hace pocos años, muchos intelectuales se burlaban de 2ª Pedro 3:10. Pero la explosión de la bomba de hidrógeno y  las terribles posibilidades de la bomba de cobalto, han cambiado su escepticismo en una admiración y reconocimiento de las profecías bíblicas.
Quiero señalar que los tiempos que vivimos, se diferencian radicalmente de cualquier época anterior. El compás del tiempo se acelera con sucesos de tal magnitud, que cualquiera de ellos hubiera sido la sensación de toda una edad hasta hace poco; ahora vienen tan seguidos que no nos da tiempo a digerirlos y muchos de ellos pasan inadvertidos. El relajamiento moral ha llegado a ser tan común y aceptado, que se hace muy poco esfuerzo para ocultarlo. La corrupción en la economía, política y justicia es casi una regla y no la excepción.
El Anticristo, que los profetas advirtieron había de aparecer en los últimos días, posiblemente ya se encuentre a punto de surgir; posiblemente está creciendo y tomando forma ante nuestros propios ojos, un espíritu Anticristo atrevido, desvergonzado y bien armado, que no se preocupa en disimular su identidad o enmascara su propósito. Hace poco que surgió el ISIS con tanta rapidez que ha sorprendido a todos los servicios de inteligencia mundiales, aunque algunos cuando dieron la voz de alarma, fueron silenciados por intereses petroleros. Ahora, han perdido cualquier atisbo de humanidad, convirtiendose en verdugos y asesinos de cristianos que no renuncian a la fe de Cristo. Pero lo peor aún está por venir.
Estas son tendencias apocalípticas, caracterizadas por la guerra, el hambre, la peste y la muerte que en este mismo momento cabalgan a través del mundo. El tiempo, como es medido por los seres celestiales, puede darnos diez años, cien años, mil años; pero también puede darnos un día, una semana o un mes. Bien puede aplicarse a la actualidad el versículo:
 Mateo 24:34” De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”.
Hasta ese Día Supremo la actitud de todo cristiano debe ser la de velar y esperar. Jesús dijo:
Mateo 24:42 “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”.
De nuevo esta esperanza grandiosa debe provocar una consagración completa al servicio, de parte de todos los que creemos en ella. Jesús dijo:
Lucas 19:13 “Negociad entretanto que vengo”.
También es un tiempo de preparación. Jesús dijo:
Lucas 12:40 “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá”.
Toda la historia se encamina hacia el gran día cuando todos los enemigos serán puestos bajo sus pies y Cristo será coronado. La Biblia dice:
Isaías 9-7 “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo  y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto”.

Entonces cesarán la guerra y los combates. No habrá pecado ni codicia, y el pesa y el dolor habrán desaparecido. Entonces los paganos serán convertidos, ningún hombre vivirá sin conocer a Dios, toda la naturaleza desplegará  el esplendor y la magnificencia que caracterizaron el jardín del Edén. Entonces, todos los animales de la tierra habitarán juntos en armonía y en paz. Entonces, el conocimiento del amor de Dios cubrirá la tierra, y nuestra ardiente  oración de siempre: “Venga tu reino” será, por fin, contestada.

La Segunda Venida del Señor Jesucristo ha tenido un valor permanente para el cristianismo, y a través de los siglos ha sido una fuente de inspiración y confianza. Sobre ella se basan todas las exhortaciones a la pureza, fidelidad, santidad, vigilancia  y responsabilidad. El juicio en Mateo  25; 31-46  enseña que quienes esperamos de veras el regreso de nuestro Señor  mostramos compasión hacia los desvalidos y necesitados.
Toda la creación gime hasta la liberación final, tanto de los hijos de Dios como el universo entero, tal y como nos dice la Palabra de Dios en Romanos 8; 18-23 
La Segunda Venida de Cristo no será para expiar los pecados de la humanidad ya que esto se cumplió en su primera venida. En su segunda venida se consumará la totalidad de la salvación del creyente y el juicio del incrédulo.

"Amén; sí, ven, Señor Jesús" (Apocalipsis 22; 20)


¡¡MARANATHA!!

martes, 11 de junio de 2013

LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO (IV)



Aunque algunos predicadores tergiversan estos pasajes, no es posible eliminar de los  Evangelios todo vestigio de una Segunda Venida. La misma abundancia de referencias al tema hace improbable que los apóstoles crearan esta doctrina, que saliera de su raciocinio. Es claro que existe una dificultad en los dos dichos de Jesús que indican una venida muy pronta: antes que los discípulos recorrieran las ciudades de Israel (Mateo 10; 23) o antes de que algunos de sus oyentes murieran (Marcos 9; 1), pero es fácil explicar que estas profecías se cumplieron en la muerte y resurrección de Jesús; porque estos hechos fueron una manifestación sobresaliente del Reino, por los cuales Jesús triunfó sobre Satanás y sobre la muerte. Además, por esos hechos Jesús fue proclamado el  SEÑOR del cielo y la tierra (Mateo 28; 18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.). En otras palabras, el acontecimiento fundamental de la predicación del Reino es el nacimiento, la encarnación, la muerte y la resurrección de Jesús. Su Segunda Venida es la culminación de su Señorio, Soberanía y Justicia.
Si Jesús enseñaba una Segunda Venida, podemos hacer una pregunta: ¿Esperaba Él un período entre su  Ascensión y su parusía?   En vista de que hablan de un regreso inmediato: Mateo 10; 23 / Marcos 9; 1/ Marcos 13; 30-33   
 El argumento de muchos predicadores para decir que no habrá Segunda Venida se basa en que: Jesús esperaba regresar casi inmediatamente y cuando no apareció, la iglesia cambió la idea de un regreso inmediato por la de una tarea misionera, con el resultado de que la parusía o venida del Señor fue postergada.
Pero es inaceptable esta tergiversada interpretacion, al oscuro concepto de la iglesia y la formulación de sus doctrinas en vista de los siguientes hechos:
Jesús sí enseñaba que habría un período entre el fin de su ministerio y la parusía (Marcos  13; 10/Mateo 24; 14). Tal espera está implícita en las parábolas del Evangelio, especialmente en aquellas que hablan de la ausencia de la figura central del relato, tal y como podemos leer en: Mateo 24; 45-51/ Mateo 25; 1-13   

Sin el regreso del Señor, la parábola quedaría truncada, porque la entrega de responsabilidades al principio demanda el desenlace de los galardones al final. Así también lo que Jesús empezó a hacer quedaría inconcluso si no volviera a completar el proceso.
  Jesús fue proclamado Señor del cielo y de la tierra y ordenó (Mateo 28; 18-20)  lo que significa que con su exaltación el evangelio rompe los límites nacionales de Israel y asume características universales. Resulta lógico entonces que el señorío de Jesús se proclamase en todo el mundo para que la oferta de perdón y vida eterna fuera conocida de todos. Por tanto, precisa programar un período de tiempo para la evangelización del mundo.
  La enseñanza de Jesús acerca del Reino de Dios refleja una tensión grande entre el aspecto presente, visto en la vida y obra de Jesús, y el aspecto futuro. Si interpretamos el Reino de Dios, o en términos puramente futuristas sin aspecto presente y período intermedio  o en términos de una escatología realizada en este tiempo sin futuro alguno, no hacemos justicia a la enseñanza de Jesús. Él dejó inaugurado el Reino en las obras maravillosas de su ministerio y especialmente en su muerte y resurrección. Por tanto, se puede decir con que la batalla decisiva se ha ganado, y solo se espera la terminación de la guerra y la proclamación del gran día de victoria. Durante el actual período intermedio experimentamos muchas de las bendiciones del futuro, (1 Corintios 10; 11  Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos / Hebreos 6; 5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero). Además, los creyentes, los nacidos de nuevo, que ya hemos sido sellados por el Espíritu Santo,  ya tenemos la vida eterna (Juan 3; 16), característica del siglo venidero (Marcos 10; 29-31), pero eso no significa que se omita la consumación final. La victoria sin par de la muerte y resurrección de Jesús quedaría inconclusa si no llega a abatir visiblemente el reino del mal aquí en la tierra.
En resumen, la enseñanza de los Evangelios es clara: al final del proceso de evangelización del mundo, en un momento que solo el Padre conoce (Marcos 13; 32 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.), Jesús vendrá personalmente sobre las  nubes en la misma forma corporal en que se fue (Hechos 1;10-11  10  Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11  los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. ). Su Segunda Venida será acompañada con trompetas, voces, gloria, y poder; los ángeles estarán presentes para recoger a los escogidos de los cuatro ángulos de la tierra. Entonces el Señor se sentará sobre su trono para juzgar a todos los que tienen alguna relación con el Reino, según sus obras.
Su Venida es precedida por un tiempo de horrible persecución  Marcos  13; 19-20  y seguida por el establecimiento del reino de justicia del Hijo del Hombre (Mateo 25; 34

El Apostol Pablo nos orienta y sigue la pauta de Jesús, aunque agrega varios énfasis nuevos. El más notable quizás es la relación estrecha establecida entre La Segunda Venida y la Resurreción  o transformación de los creyentes. Para mayor comprensión examinemos los siguientes textos en:
1 Corintios 15; 23/1 Corintios 15; 51-53/ Filipenses  3; 20-21/1 Tesalonicenses 4; 13-18  

Aunque hay que distinguir una etapa previa a la Segunda Venida, a la cual llamamos "el arrebatamiento de la iglesia" o “el rapto” que podemos ver como fueron varios los escritores evangélicos que diferenciaron este rapto de los fieles, para evitar pasaran por la gran tribulación. En el Evangelio de  Lucas  17:34-36  Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. 35  Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.36  Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.  Podemos corroborar el rapto en: Mateo 24:37-42


LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO (Tercera Parte)



En el Nuevo Testamento, las predicciones de su venida son todavía más claras y más vivas. Mateo compara a Cristo con el esposo que viene a recibir a la novia.
Marcos, lo ve como el Señor de la casa que emprende un largo viaje, y encarga a sus siervos ciertas tareas, mientras regresa.
Para Lucas, Jesús es el caballero noble que viaja a un país lejano para arreglar ciertos negocios y deja sus posesiones al cuidado de sus siervos, para que negocien con ellas hasta que ÉL venga.
Juan cita las palabras de Cristo diciendo:”Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Vendré otra vez y os tomaré a mí mismo”.
En Romanos, le vemos que regresa y pone todo bajo sus pies.
En 1ª de Corintios, Pablo describe la venida del Señor para efectuar la resurrección de muertos.
En 2ª de Corintios, describe la nueva habitación que tendremos cuando esta vivienda terrenal sucumba.
En 1ª Tesalonicenses, Pablo nos dice que esperemos al Hijo de Dios viniendo de los cielos.
En 2ª Tesalonicenses nos pinta el cuadro glorioso de la venida del Señor con sus santos.
En Timoteo, encontramos que el Señor premiará a los que aman su venida.
Tito habla de la “esperanza bienaventurada”.
En Hebreos nos dice que los hijos de Israel le reconocerán como al Mesías en su segunda venida.
Santiago exhorta a sus lectores a que sean pacientes hasta la venida del Señor.
Pedro dice que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, sin previo aviso.
Judas dice:”He aquí el Señor  es venido con sus santos millares”.
Y todo el libro del Apocalipsis se dedica al asunto de su segunda venida.
No sólo, pues, el Antiguo Testamento nos dice que esperemos la segunda venida de Cristo, sino también el Nuevo está lleno de la promesa de ella.

Vamos a ver aquellos textos en la Palabra de Dios en la Biblia, en diferentes versiones, que nos hablan de ese día, cuando el Rey de Reyes, cuando Jesucristo aparezca de nuevo, por segunda vez:
1 Corintios 1; 7 /2 Tesalonicenses 1; 7/1Pedro 1; 7 / 1Pedro 1:13 / 1Pedro 4:13  
2 Tesalonicenses 2; 8 / 1 Timoteo 6; 14 / 2 Timoteo 4;1/ 2Timoteo 4:8/ Tito 2.13 

La base de la Segunda Venida se encuentra en muchos pasajes de los Evangelios, especialmente en el discurso de Jesús, que tenemos mucho que conocer y haríamos bien en escudriñar con la ayuda del Espíritu, en Marcos 13. Jesús se refiere a sí mismo como el Hijo del Hombre que vendrá en la Gloria de su Padre con los ángeles. Podemos ver los siguientes textos en la Biblia. Si disponemos de varias versiones podemos enrriquecernos con su lenguaje.


Podemos leer con detalle en:
Marcos  8; 38/ Marcos 13; 24-27/Marcos 14; 62/Juan  14; 3/ Juan 14; 28 

La verdad universal más conmovedora y gloriosa, es la Segunda Venida de Jesucristo. Es la promesa segura de su futuro, ahora cuando se revelan todos los fracasos de esta sociedad moderna, cuando todo lo que nos rodea es pesimismo, tristeza, desempleo, corrupción. Cuando la gente se lamenta ¿Qué será de nosotros? ¿Hacia dónde vamos?, la Biblia responde con contundencia contestando a todas esas cosas con la segunda venida de Jesucristo, y señala los galardones que esperan a los escogidos por Dios.
En cuanto a la fecha o al tiempo exacto de ese acontecimiento glorioso, no  desafiaré a la Providencia aventurándome en conjeturas. No importa que  desconozcamos el tiempo exacto de su venida, lo esencial es que vivamos de tal manera que estemos preparados para ella en cualquier momento. Jesús dijo que ni los ángeles en el cielo sabía el día, sólo Dios conoce el instante en que habrán de resonar las poderosas trompetas, y en que los cielos se han de partir, para que Cristo y sus huestes celestiales aparezcan una vez más a la vista de los hombres.
El tiempo, según miden los ángeles que ven desde la eternidad, dista mucho de parecerse al modo que nuestra mente finita es capaz de medir. Nos aferramos a los escasos setenta u ochenta años de vida en la que permanecemos amarrados a esta vida terrenal. La permanencia temporal, nos impide asimilar el tiempo con respecto a quinientos, mil o dos mil años, nos parecen muy largos. Sin embargo, para Dios, tal lapso de tiempo es como un día.
Los que leen correctamente las Escrituras, a la vista de todos los acontecimientos actuales, piensan que estamos en los días postreros de la vida tal y como lo conocemos, sobre esta tierra, y que hemos entrado en la época final, en el último acto del grandioso drama que empezó hace miles de años en el Edén.
Jesús nos recomendó esperar y observar, leamos: Lucas 21:25-27 

Los últimos terremotos, huracanes y tsunamis han devastado y segado vidas a su paso. El cercano Oriente con sus guerras, la del Golfo, Irak, Afganistán, Libia, Siria. Son los primeros dolores del parto.
Con el restablecimiento de Israel como nación independiente y estado soberano,  con su ejército propio, moneda e identidad propias; la rueda de la historia ha descrito un ciclo tremendo y casi completo. Fue en aquella región rica y fértil del Cercano Oriente donde nuestra civilización tuvo su principio. De esa región limitada, se diseminó en todas direcciones. Circundó el globo, moviéndose firmemente, deteniéndose de vez en cuando, para recuperarse y fortalecerse, a veces atrapada en las garras poderosas de las muchas épocas oscuras de barbarie, ignorancia, impiedad y miedo. Ahora en nuestro tiempo, comienza a volver a los lugares de sus orígenes.
Los campos, largo tiempo sin cultivar y estériles, producen de nuevo su fruto. Si, las ramas de la higuera se hacen tiernas y sus hojas brotan, por todas partes aparecen las señales que debemos observar.


sábado, 8 de junio de 2013

LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO (segunda parte)


Hay otra razón, que nuestro enemigo el demonio se ha encargado de implantar en muchas mentes, con lo cual ha adormecido a demasiadas personas, se trata del mal llamado “mundo civilizado” con un sentido injustificado de seguridad.
Es la doctrina errónea del “progreso”, según la cual el hombre y  todas sus obras, lenta y penosamente progresan por su propio esfuerzo e inteligencia. Muchos que creen esta teoría gnóstica también pretenden aceptar la Segunda Venida de Cristo, pero dicen que esta venida significa solamente el día en el que el hombre se halla purificado por su propia obra, cuando llegue a comprender la inutilidad de las guerras, la insensatez de la codicia, la intolerancia, los prejuicios, y entienda la armonía  de la naturaleza, se convierta en guardián de su hermano y viva conforme a la Regla de Oro.
Este mito, pues la teoría del “Progreso inevitable” es un mito,  y nada más, se basa únicamente en lo que el hombre espera que suceda y no en lo que realmente sucede. Se señala el hecho de los grandes avances en la medicina moderna que hace posible vivamos más años que nuestros antepasados, pero descuida la realidad, de que la muerte es todavía nuestro último destino. Lo mejor que hemos podido hacer es aplazarla unos años más. Cuando pensamos en nuestros sistemas de transportes y comunicaciones, ampliamente mejorados, tratamos de ignorar el hecho de que, principalmente estamos aprovechando nuestra conquista del aire para llevar muerte y destrucción a nuestros prójimos y no para difundir el Evangelio y la fe cristiana. Cuando nos jactamos de nuestro extenso sistema de educación en escuelas, colegios y universidades, nos olvidamos de que gran parte de la enseñanza que se imparte en estos centros ha alejado  a los estudiantes de Dios en lugar de acercarlos a ÉL.
La teoría de la evolución impartida en la asignatura de ciencias de la naturaleza ha trastornado la mente de profesores y alumnos, prendiendo sus pensamientos en vanas ideas y elucubraciones  Divulgar la idea de que el hombre desciende del mono es admitir la locura de quien lo dice. El mono, los simios fueron creados por Dios y se mantienen en el mismo estado desde entonces. 

Génesis 1:25 “E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su  especie. Y vio Dios que era bueno.”

 El hombre fue formado del barro y hecho a semejanza de Dios: Génesis 1:26-27 /Génesis 2:7


El hombre se enorgullece de haber descubierto el "bosón de Higgs", la última pieza que faltaba localizar para completar el cuadro de partículas elementales incluidas en el modelo estándar de la física de partículas, aunque tiemble ante el pensamiento de lo que el ingenio del hombre sea capaz de acarrear sobre nosotros.
Ha irrumpido con fuerza entre los dirigentes de varias naciones la llamada “Alianza de Civilizaciones” un paso más hacia el día del Armagedón.
Estas cosas se catalogan entre los altos logros del “progreso” humano. Son los éxitos en los que algunos basan su fe para un mundo mejor y más pacífico. Dan por sentado que el “progreso” conduce siempre hacia el mejoramiento, cuando en realidad puede conducir tanto hacia atrás, como hacia adelante.
Entonces ¿Cuáles son los argumentos positivos? ¿Qué pruebas seguras tenemos de que Jesús volverá y de que debemos vivir prevenidos para ese día glorioso?.
Por supuesto, la Biblia es nuestra base, y en las Escrituras la segunda venida de Cristo ocupa un lugar preeminente. En la Biblia uno de cada treinta versículos menciona esta enseñanza, y por cada referencia a la primera venida de Cristo, a su nacimiento, hay ocho referencias a su segunda venida. En total, hay trescientas dieciocho referencias a ella. En el Antiguo Testamento es el tema de los profetas, y en el Nuevo Testamento, libros enteros, (1ª y 2ª Tesalonicenses) y capítulos enteros (Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21) se dedican a su segunda venida.
La Biblia entera hace hincapié repetidamente en el hecho de que Cristo volverá a la tierra. Por ejemplo en Isaías 66:15 se nos dice:
” Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.”
En Jeremías, se nos dice que al tiempo de la venida del Señor, Jerusalén será hecha el trono de su gloria y las naciones se congregarán por medio de sus representantes. Habrá una poderosa conferencia de desarme mucho más grande que cualquiera de las que el mundo haya visto en Washington, Londres, Paris, etc y en la misma mesa se hablarán mentiras.
Ezequiel habla de que Jerusalén será restaurada, de un templo que será reedificado y de una tierra que será renovada, y henchida de prosperidad.
Daniel vio a Cristo en visiones, viniendo como Juez y Rey de la tierra.
Oseas dice que en los postreros tiempos cuando el Señor vuelva, Israel le aceptará como Señor y Rey.
Joel describe a los ejércitos del mundo en el día postrero, alineados en orden de batalla contra las huestes celestiales. Será el día del Armagedón.
Amós revela el nuevo trono de David, restablecido en Jerusalén.
Abdías hace serias advertencias en vistas de la segunda venida del Príncipe de príncipes.
Miqueas anuncia el cese de todas las guerras cuando las espadas serán convertidas en azadones y las lanzas en hoces y rejas de arado.
Nahum relata cómo las montañas temblarán bajo los pies de Cristo,  y la misma tierra se abrasará ante su presencia.
Hababuc muestra al Rey midiendo el nuevo Reino con una vara, y todas las montañas arrollidándose ante ÉL.
Sofonías nos da el nuevo canto que ÉL enseñará a Israel y describe la derrota del Anticristo.
Haggeo relata el derrumbamiento de todas las cosas, y la permanencia exclusiva de las cosas de Dios.
Zacarías presenta el cuadro de los pies de Cristo pisando de nuevo el Monte de los Olivos. El monte se partirá en dos y el valle de la decisión será hecho.

Malaquías finaliza el Antiguo Testamento con la historia del Príncipe venidero, representándolo como fuego purificador y jabón de lavadores,  y como el sol naciente, que inunda toda la tierra de su fulgor. El Antiguo Testamento rebosa de augurios sobre la segunda venida de Cristo.

jueves, 6 de junio de 2013

LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO (Primera parte)

Esta expresión que se usa para referirse a la futura manifestación gloriosa de nuestro Señor Jesucristo, cuando vuelva para iniciar los últimos actos de redención y juicio,  se refiere a la Segunda Venida como "la esperanza bienaventurada"  tema que aparece más de trescientas veces repartidas en casi todos los veintisiete libros del Nuevo Testamento; está implícito en pasajes como Hebreos 9; 28  así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. ("aparecerá por segunda vez").
Este segundo advenimiento de Jesús se describe poniendo como símil lo que ocurría en el mundo helénico para describir la llegada aparatosa de un emperador o rey, pero en el Nuevo Testamento únicamente describe la Segunda Venida,  alude al momento cuando el señorío que Jesucristo goza ahora a la diestra del Padre se hará patente en el mundo; habrá un apocálypsis de su gloria y poder, es decir, el descubrimiento de su exaltación al mundo. Entonces muchos creyentes se volverán contra sus pastores por no haberles enseñado la sana doctrina; otros lamentarán no haber dedicado más tiempo a escudriñar y al conocimiento de la Palabra de Dios en la Biblia; muchos, ese día seguirán negando a Cristo.

El mundo entero se da cuenta que estamos en una crisis horrorosa, tanto económica, ética, moral, filosófica y espiritual. Muchos “futurólogos” predicen  catástrofes inminentes, vaticinan la destrucción de la civilización, el eclipse total de la humanidad. Nunca hubo tanto apogeo de adivinos, médiums, astrólogos que actúan de guías ciegos con las almas ignorantes y desviadas. El avistamiento de objetos voladores identificados (sabemos quiénes son) se ha intensificado  en distintas regiones del planeta para perdición de sus seguidores.
Muchos de los libros de mayor venta, tratan sobre las  terribles predicciones del futuro, apocalípticas para la humanidad.
Tras el famoso atentado del 11-S  la humanidad ha entrado en un “Nuevo Orden Mundial.  Aquellas palabras que pasaron inadvertidas para gran parte de la humanidad, para nosotros los seguidores de Cristo, fue una profecía más cumplida de la Biblia. Entramos desde entonces en una de las mayores crisis de la historia humana.
La escritura en la pared ha aparecido sobre los cinco continentes y nos dice que el día del juicio está cerca.
Todos los valores son inestables, y todas las normas son violadas, los derechos humanos son una caricatura de su noble función. La crisis ha migrado del terreno económico haciéndose omnipresente tanto en la cultura como en todos los aspectos cotidianos en esta sociedad. Penetra hasta las formas de las organizaciones sociales, económicas y políticas, y a todos los sistemas de vida y de pensamiento. Hay razón para creer que los efectos desastrosos de estas calamidades nos afectarán en un grado más  intenso y amplio en el futuro cercano.
Los filósofos y pensadores actuales están utilizando términos bíblicos para explicar sus razonamientos. Ni Platón, ni Séneca, ni Aristóteles, ni prácticamente ninguno de los grandes filósofos antiguos intentaron sondear el porvenir. Sólo los actuales se aventuran a predecir sus propias teorías.
La Biblia es el único libro en toda la historia de la humanidad que contiene un estudio de las cosas que sucederán, tanto con cada persona individual como con la humanidad, al final de su historia y de su vida. En su escatología desde el Génesis hasta el Apocalipsis la Biblia está llena de acontecimientos que esperan el climax de la historia.
En una hora como ésta, los hombres y las mujeres que no conocen la Biblia, se inclinan, como en cada hora crítica anterior, a dejarse llevar de los falsos profetas, del espiritismo, de los quirománticos, de las adivinadoras y otras formas de superstición. Diariamente la gente amedrentada gasta miles de euros procurando encontrar indicios del futuro. Todo lo que necesitan hacer es ir a la librería más cercana y comprar una Biblia, a precio módico, y en sus páginas hallarán los secretos del futuro. La Biblia, y sólo la Biblia desvela la oscuridad y el misterio del futuro.
El velo del misterio se levanta, el futuro se revela; la Biblia profetiza que se acerca el fin de este mundo, tal y como lo conocemos. La Biblia declara que el clímax de la historian será la SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO.
 La Biblia indica que el más grande suceso de todos los tiempos, será la coronación de Cristo como Rey de reyes y Señor de señores.
Como en los tiempos de Noé, hoy día también hay muchos burladores que no creen en su Segunda Venida, incluso hay dirigentes cristianos que dicen que esta es una falsa enseñanza pues no se realizó como lo dijera la iglesia primitiva, esperando su regreso en su tiempo. La misma Biblia predijo que en los últimos días vendrán burladores, andando según sus propias pasiones diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la Creación. (2ª Pedro 3:4)
Demasiadas personas prefieren decir: Bueno, el fin del mundo no ha llegado todavía, por tanto ¿para qué pensar en ello? Probablemente tardará otros mil años ¡Puede que sea así! Pero también puede que no.
Yo no voy adivinar el  futuro ni a predecir el fin del mundo. Muchas personas lo han hecho y son culpables de haber cometido una falta grave contra la causa cristiana. La fe cristiana ha sido ridiculizada debido a muchos iluminados, chiflados y fanáticos religiosos con sus falsas predicciones.
Podrían haberse evitado hacer el ridículo público, sólo con haber recordado la advertencia que hizo Jesús una y otra vez en: Marcos 13:35-37
35”Velad, pues, porque no  sabéis cuando vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la media noche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36  para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37  Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. 


Las falsas predicciones y la terquedad humana de creer que la vida en  esta tierra puede cesar súbitamente a causa de fuerzas sobrenaturales muy fuera de nosotros mismos, han hecho que muchas personas se burlen de la idea de la Segunda Venida de Cristo.

lunes, 3 de junio de 2013

ARREBATAMIENTO



Se conoce  con este bonito nombre, al hecho por el cual Nuestro Señor Jesucristo llamará desde las nubes a todos los que tengan FE en ÉL, que estén vivos, y llamando junto a estos a los que anteriormente murieron con FE, resucitándolos. Se produce así la primera resurrección de muertos.
En cierta ocasión ya dijo que se marchaba a preparar muchas moradas:

Juan, 14:2-3  (2)“En la casa de mi Padre, muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.(3) Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

Por otros textos sabemos que nos reuniremos con ÉL en las nubes, es decir que no es el cielo, para esperar juntos a bajar todos a la tierra en la Segunda Venida de Jesús.
Según la Biblia, el arrebatamiento no sólo será rápido, sino que va a ser instantáneo, ya que el apóstol Pablo dice que se realizará en un abrir y cerrar de ojos. Apareceremos, tanto los vivos  como los  muertos resucitados, con un cuerpo nuevo, ya que todos seremos transformados. Nuestro cuerpo nuevo será como el que tuvo Jesús resucitado.

1ª a los Corintios, 15:50-52. (50) “Pero esto os digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios ni la corrupción hereda la incorrupción (51) He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, (52)  en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados.”

1ª a los Tesalonicenses, 4:13-17.  (13) “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. (14) Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (15) Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. (16) Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. (17) Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Un cuerpo resplandeciente, que como viste en Jesús, es capaz de atravesar muros y sentarnos a la mesa a comer, un cuerpo sin enfermedades, ni tristezas, ni nada malo o negativo, porque ya hemos pasado de muerte a vida, gracias a Nuestro Señor Jesús.
Se supone que el arrebatamiento, se ha de producir dentro de poco tiempo, porque falta poco para que se cumplan 6.000 años del hombre sobre la tierra, y en ese momento bajamos con Jesús a la tierra a parar la Tercera Guerra Mundial, y es notorio que el arrebatamiento ha de ser antes, y además desde éste a la tercera guerra han de suceder acontecimientos muy duros que requieren su tiempo.
Por ello, hermano, estate preparado, que el Señor te encuentre laborando y haciendo más cristianos, cuando venga como “ladrón en la noche”.
Entre el arrebatamiento y el año 6.000, habrá una nueva evangelización del mundo y han de transcurrir todos o gran parte de los últimos siete años; llamándose a los tres años y medio primeros los de la Tribulación, y a los tres años y medio últimos los de la Gran Tribulación
Hay muchas personas ahí fuera que todavía no conocen a Jesús, al Jesús de la Biblia. Porque hay muchos obreros que siembran cizaña, mentiras y tergiversan la Palabra de Dios. Ni entran ellos ni dejan entrar a los que lo desean.

Toma conciencia de lo poco, poco, poquito, que queda, pues aún así muchos cristianos pedimos a Dios que cumpla su Palabra de acortar el tiempo, y sea ¡ YA ¡

domingo, 2 de junio de 2013

¿CRUZ O MADERO?


 En el Nuevo Testamento, se habla en muchos lugares de la crucifixión, o muerte en cruz, pero de vez en cuando en lugar de cruz, se dice madero, como en este texto:

Hechos, 5:30 “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quién vosotros matasteis colgándole de un madero.”

Por otra parte podemos consultar lo que la ley de Dios dice de los ajusticiamientos, ya que Jesús fue condenado por el Sanedrín, y por lo tanto la sentencia debía ser cumplida de acuerdo a la ley israelita y no a la romana. Este texto de la ley dada a Moisés nos lo aclara:

Deutoronomio,  21:22-23 (22)“Si alguno hubiese cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero(23) no dejareis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado, y no contaminará tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad”

Si todavía ese texto nos dejara alguna duda, podemos consultar cómo estaba profetizada la muerte de Jesús, porque todas las profecías se han cumplido a rajatabla, así que veamos este nuevo texto:

Juan, 3:14 “Y cómo Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.”

Recordemos que el pueblo de Israel, dirigido por Moisés, estuvo vagando en estado nómada por el desierto, durante cuarenta años, cumpliendo un castigo divino. En ese andar por el desierto, mucha gente enfermaba gravemente o moría por mordedura de serpientes; por lo cual Dios se apiadó de ellos y mandó construir la imagen de una  serpiente enrollada en un asta, para que fuera puesta en lo  alto del campamento, sitio visible desde cualquier lugar, para que el que fuera mordido por serpiente, alzara su vista y al ver su imagen quedara curado y salvara su vida.
Como verás es figura de Jesús, que nos salva sólo con creer en ÉL. Pues bien leamos  el texto bíblico:
Números, 2:19 “Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre el asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce y vivía”.
Creo que con todo esto se te hayan disipado las  dudas y creas que Jesucristo fue clavado  en un madero y no en una cruz.
Verás que en principio no tiene mayor importancia, hasta que incumpliendo el segundo mandamiento de la ley de Dios, comenzamos a hacer imágenes en forma de crucifijos, llenando las casas de ellos e incluso colgándolos del cuello. Con todo esto, cabe preguntarnos que si Jesucristo no murió en la cruz ¿Quién es ese que hemos puesto en ella? Recuerda el segundo mandamiento:
Éxodo,  20:4 “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.
Si por otra parte vemos que en campos ocultistas y tenebrosos separados de Dios, la  cruz ha sido usada para representar el símbolo de la vida, estando una mujer crucificada; o en representación de dioses falsos, como el dios Tamuz, o la Cruz de Caravaca vemos que nos desviamos muy seriamente del camino de Dios, con este símbolo demoníaco, perverso y tan fácil de adoptar como si fuese algo bueno.
A Jesús le condenó el Sanedrín, y por ellos tuvo que ser ajusticiado de acuerdo a la ley dada a Moisés, que era la que regía el pueblo israelita; pero los dos ladrones fueron juzgados por la ley romana porque eran reos de delitos comunes; por ello, en aquel día, uno, Jesús, fue clavado en un madero y otros dos fueron crucificados.
Como el mundo romano, debido a la ley romana, todos entendían la palabra crucifixión, se hablaría de ella al decir la muerte del Señor, para que todos entendieran a la primera las heridas y el sufrimiento infligido a Jesús. Como los primeros cristianos no hicieron imágenes, conscientes del mandamiento y de los peligros que conllevaba, pues, digo, no tuvieron problemas de hablar, decir o escribir, la palabra cruz o crucifixión, sin más ánimo que el de decir de una manera rápida, entendible y conocida un hecho muy parecido, pero no igual. Pero al menos si quisiéramos hacer una imagen, deberíamos por lo menos poner el hecho exacto, como ocurrió, y no inventarnos las cosas al ir en contra, incluso, de Dios al considerar en parte fallada una profecía. Como verás nuestro Dios sigue siendo ese gran desconocido porque no leemos su Palabra,  ni nos importa  nada su Justicia, ya que seguimos nuestros torcidos razonamientos y aplicamos nuestra egoísta injusticia. Por todo ello este  texto aun sigue vigente:
Mateo, 15:8-9 “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”.

 Recuerda que no hay que hacer imágenes, porque los verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre, tales adoradores busca le adoren:

Juan, 4:23 “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren”.


Rebélate contra todo aquello que vaya contra la PALABRA DE DIOS EN LA BIBLIA.