} EL CAMINO: LA SALVACIÓN ES POR FE EN JESUCRISTO: 18 febrero 2019: Estudiando la Palabra de Dios en la Biblia.

lunes, 18 de febrero de 2019

18 febrero 2019: Estudiando la Palabra de Dios en la Biblia.



Mateo 5; 6
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados

¿Qué significa tener hambre y sed de justicia?
          Pregúntese primero, ¿qué significa tener hambre y sed? Son dos de los apetitos más fuertes. ¿Cuántos de nosotros hemos tenido verdadera hambre y sed? ¿Cuántos han estado en peligro de morir si no encontraran muy pronto la comida y agua? ¿Habrá entre los oyentes o lectores alguna persona que lo haya experimentado? Desde luego, hay muchas personas en la actualidad que sufren verdadera hambre y sed. No quieren un vaso de agua sino toda la jarra; no quieren dos o tres tortillas, sino todo el paquete. Muchos están muriendo de hambre.

         Figuradamente tener hambre y sed significa tener deseo ferviente, desear intensamente, anhelar, añorar, o apetecer. Tener hambre y sed de justicia significa desear intensamente hacer toda la voluntad de Dios. Debemos tener hambre y sed de obtener el perdón de Dios, de ser transformados en la imagen de Cristo, de ser edificados en la fe santísima, de poder ganar muchas almas por Cristo. Mat_3:15, aunque Jesús no tenía pecado, quería ser bautizado: "Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia". Conviene obedecer los mandamientos de Dios. Sal_119:172.

         Mat_6:24-34, "No os afanéis por vuestra vida... Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas". Debemos "buscar" intensamente las cosas del reino de Dios. Debemos desear saber y hacer la voluntad (palabra) de Dios: más que el oro, Sal_119:72; Sal_119:127, "Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que el oro muy puro"; más que la miel, Sal_119:103, "¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca"; más que la comida, Job_23:12, "Guardé las palabras de su boca más que mi comida (porción señalada)".
          Mat_13:44-46, al descubrir el evangelio, debemos "vender todo" para "comprarlo" (poseerlo). "Compra la verdad, y no la vendas", Pro_23:23.

         Estudiemos los Salmos para entender mejor lo que significa anhelar: Sal_42:1-2 " Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía"; Sal_63:1, "De madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida"; Sal_84:2, "Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová". Léase todo el Salmo 84; Sal_119:20, "Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo". El Salmo 119, el capítulo más largo en la Biblia, alaba la Palabra de Dios; 1Pe_2:1-2, "Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación".

¿De qué cosas tenía hambre y sed la mayoría de los judíos?

          Cosas materiales. Luc_8:14, "las riquezas y los placeres de la vida". 1Ti_6:9, "los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición". Ecles 2:3-11, "Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría... engrandecí mis obras... me hice huertos y jardines... me amontoné también plata y oro... me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, etc."

        Poder político. Jua_6:15, "iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey", porque tenían "hambre y sed" de ser liberados de los romanos.

         Panes y peces. Jua_6:26, "me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis".

           La mayoría de la gente hoy en día tiene hambre y sed de las mismas cosas: toda clase de cosas materiales, placeres, y poder (político, comercial, y religioso, etcétera).

           Algunos ejemplos de aquellos que tuvieron hambre y sed de justicia.

          La mujer cananea. Mat_15:27, "Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos". Jesús alaba la fe "grande" de esta mujer cananea.

          La mujer pecadora. Luc_7:38, "estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies".

         Los casos de conversión en Hechos de los Apóstoles: (1). El día de Pentecostés tres mil personas obedecieron al evangelio el mismo día en que oyeron, Hch_2:37-41. Tenían hambre y sed de justicia. (2) Los samaritanos obedecieron "cuando creyeron", Hch_8:12. (3). Cuando el eunuco oyó el evangelio, dijo, "Aquí hay agua, ¿qué impide que yo sea bautizado?" e inmediatamente obedeció, Hch_8:35-39. Este hombre es un ejemplo muy bueno de tener hambre y sed de justicia. "Había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías". (4). El carcelero y su casa fueron bautizados a media noche, y "se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios", Hch_16:25; Hch_16:33-34. Estos y otros demostraron mucha hambre y sed de justicia, oyendo el evangelio, arrepintiéndose de sus pecados, confesando a Cristo, y siendo bautizados sin demorar.

           El apóstol Pablo siempre demostraba que tenía mucha hambre y sed de justicia.   Flp_3:7-8. Lo demostró a través de su vida entera y sus escritos.
        
"Porque ellos serán saciados", Mat_7:7-11; Sal_53:5-6.

     Sinónimos de la palabra "saciar" son llenar, hartar, hastiar, cumplir. De esto habla Jesús en Jua_4:13-14. Dijo que "Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás".  Jua_7:37-38; Apo_22:17. Jua_6:27, "Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece".
        Flp_4:6-7, No estar afanosos, hacer peticiones a Dios, con acción de gracias, "y la paz de Dios... guardará vuestros corazones". Flp_4:11-13, "he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación... Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".

         Conclusión:

  Si nuestra justicia es como la de los escribas y fariseos, no seremos "saciados". Si tenemos hambre y sed de justicia, buscaremos primeramente el reino de Dios y su justicia, Mat_6:33.
           
Salmo 23; 3
Él (Señor) restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre

Cuando permitimos que Dios nuestro Pastor nos guíe, tenemos contentamiento. Cuando decidimos pecar, sin embargo, estamos decidiendo ir por nuestro propio camino y no podemos culpar a Dios por el entorno que nosotros mismos hemos creado. Nuestro Pastor conoce los "delicados pastos" y las "aguas de reposo" que nos restaurarán, Su Palabra en la Biblia. Llegaremos a esos lugares únicamente cuando Le sigamos en obediencia. Al rebelarnos contra la dirección del Buen Pastor en realidad nos rebelamos contra lo que nos conviene. Debemos recordar esto la próxima vez que nos veamos tentados a ir por nuestra cuenta y no por el camino del Pastor.

¡Maranata! ¡Sí, ven Señor Jesús!

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